martes

Es pedir peras al olmo

Conclusión maravillosa a la que he terminado. No hay más que decir. ¿Para qué repetirse?

Con señorita Transparente (a partir de ahora la llamaré así) entramos en etapa emponderadas, término que cuando lo utilizó la primera vez me hizo reír tanto que desde entonces es nuestra carta de presentación. Así que nos vamos recordando que estamos en esa etapa, es como que somos las guardaespaldas la una de la otra, y por si acaso, nos vamos recordando para no flaquear, que estamos en esa etapa, de disfrutar de la vida y no dejar que nada ni nadie nos haga perder ese enfoque. Lo que es seguro: la de anécdotas que vamos a tener, aunque esta noche para mí sea un stand by, está claro que soy dura de mollera para aprender.