domingo

Noche de soul

La verdad es que el programa prometía. Pensaba que iba a escuchar versiones originales, clásicos, y sí, pasando también por el soul disco. Pero fue un pelín desilusionante comprobar que se centraban sólo en esta parte. Igualmente la noche me encantó, lo pasé muy bien, y disfruté de la compañía (aunque fuese la despedida a prisa y corriendo jajaja) y no voy a negar que me alegré de poder disfrutar de su compañía sin más gente, por lo menos un rato, que hay cosas que se echan de menos. Durante la cena hubo momentos divertidos, lo cierto es que cuando te llevas bien con alguien y dejas atrás las diferencias, es fácil disfrutar. Me gusta ese restaurante, creo que lo voy a considerar mi lugar preferido por ahora en esta ciudad. Aunque tengo que reconocer que el otro día cenamos en un lugar donde sus croquetas... ufff no tengo descripción. Por si no ha quedado claro: sí, disfruto de la comida.

Volver a ver a mi anterior compañero de piso fue un momento muy emocionante. Tenía ganas de verlo. Y pude comprobar que era recíproco. Es bonito comprobar cómo las circunstancias te acercan a personas que de algún modo, algunas de ellas, pasan a formar parte de tu vida, y de las cuales no quieres desprenderte ni perder lazos. Y aún es más bonito comprobar que es recíproco. La verdad es que tiene razón: tenemos que hacer lo que sea para vernos más. A veces es sólo proponérselo y pensar en avisar. Le he prometido que este invierno haré lo posible por poder vernos.

Esta semana no sólo con él ha ocurrido eso. Volvemos a recuperar lazos Doc y yo que con tanto ajetreo en nuestros vidas, hemos sido dejadas y aunque bien no hemos perdido el contacto es como que tampoco nos molestamos en estar al día. Y eso no es bueno. Las circunstancias también me llevaron a conocerla y fue un placer absoluto hacerlo. No hay que perder ni dejar perder estas buenas cosas.

Planes rondan en mi cabeza. Y quiero hacerlos. Tengo ganas de hacerlos. No quiero perder el tiempo ni dejar pasar el tiempo como si nada, porque al final el año pasa y te das cuenta que tampoco es que hayas hecho tantas cosas como pretendías. Y si hay algo que se pierde seguro es el tiempo pasado. Yo quiero mirar atrás y siempre sonreír porque nunca desperdicié mi vida.